El
mar es medio de comunicación entre naciones, fuente de
recursos económicos y escenario de duras batallas. El dominio
militar del espacio marítimo ha sido una de las ideas estratégicas
que han alimentado a la política de los Estados que han
pretendido ser protagonistas hegemónicos en el escenario
internacional para expandir su poder más allá de
sus fronteras; pero en consecuencia también ha sido preocupación
de aquellas naciones que solamente aspiran a defender sus costas
de los apetitos imperiales de aquellos, además de ejercer
las funciones del Estado en su territorio marítimo
México
por su configuración geográfica tiene vocación
marítima porque posee largos litorales bañados por
el Océano Pacífico, incluyendo el Mar de Cortés;
así como por el seno del Golfo de México y el Mar
Caribe. Ambos, integrantes de la costa americana del Océano
Atlántico que suman 10,740.9 Kms., es decir, que nuestro
país posee uno de los 10 litorales más largos del
mundo, con algunas ventajas comparativas, por ejemplo, México
está ubicado en la zona tropical con toda la riqueza y
biodiversidad acuática que ello significa, en comparación
con Rusia o Canadá cuyas costas están en buena parte
permanentemente bloqueadas por los hielos del Polo Norte.
Desde
una perspectiva geopolítica, a través del mar, nuestro
país tiene fronteras virtuales con más de 70 naciones
cuyos litorales comparten en ambos océanos, lo que significa
igual número de posibilidades de intercambio político,
económico, social y militar que, mirado estratégicamente
también significa ser actores en escenarios de conflictos
de las mismas naturalezas que las oportunidades, dependiendo su
intensidad del valor de los intereses que los vinculan.
Por
otro lado, la visión que el Estado Mexicano tiene de sí
mismo y de su proyecto de nación, hace suponer que necesita
tener una Armada para proteger los bienes que le son inmanentes,
incluidos desde luego aquellos contenidos en su territorio marítimo,
así como para ejercer su soberanía, sus funciones
y su potestad en dicho espacio. Poco más de cuatrocientos
cincuenta años en la vida marítima de una nación
cuya dualidad de su origen es milenaria, no pueden ser ignorados,
aunque a los ojos de algunos sectores de nuestra sociedad han
pasado desapercibidos debido a las deformaciones que la pedagogía
de la historia ha introducido en los hechos ocurridos. Para la
enseñanza social hay muchos México, dependiendo
de la ideología del que lo mire o lo enseñe. Para
la historia objetiva sólo existe un México con sus
diversas épocas, sus naturalezas, sus matices, sus aristas,
sus éxitos y sus errores, porque finalmente la historia
de ésta o de cualquier otra nación es un producto
natural del ser humano y no de los dioses. No se puede explicar
el presente si se ignora el pasado y si se ignora el pasado se
corre el riesgo de repetir los mismos errores o desaprovechar
los aciertos. No se puede definir un proyecto de nación
si no está claramente definido el presente.
El
propio devenir de México, a través de su paso por
el tiempo, ha identificado con mayor claridad y precisión
la misión de la Armada y ha multiplicado sus tareas, siempre
con el propósito de obtener el bien común y contribuir
junto con el gobierno y la sociedad a asumir, en la parte que
le corresponde, la responsabilidad de garantizar seguridad de
la nación.
La
Secretaría de Marina-Armada de México, te da la
más cordial bienvenida a esta página y te invita
a sumergirte en el fascinante mundo del pasado para que conozcas
la historia de tu Marina de Guerra y las formas como ésta
ha contribuido a la defensa, la seguridad, el desarrollo y el
progreso de tu país.